No es casualidad que fuese la primera en embriagar las fiestas de Mayas cuando Guatumaltuco quería entrarle a Guatumaltuca allá en la noche de los tiempos. O cuando abades rechonchos y bien comidos la mejoraban en sus fortalezas, quizás lo mejor que la religión nos ha dado a probar. Y es que perdóneme la cultura mediterránea del vino y [...]