Café italiano
Publicado el: 23 Noviembre 2009 por Enrique | Gastronomía
En mi primer post sobre ese inmenso placer que disfrutamos en Europa al menos tres veces al día, es decir, COMER, voy a hablaros del café. Podréis pensar que “mira que hay cosas en Italia buenas y apetitosas y de lo primero que habla es de café”. Sí, todo a su tiempo. Este país, otra cosa no, pero de alimentos de calidad y platos buenos no carece. Pero el café, al menos por mis gustos, merece ser el primero.
En todo el mundo son conocidos el cappuccino (quando arrivo a casa…) y el espresso. Por algo es. A parte del sabor, que es más intenso y más agradable, aquí el café es un elemento más de la cultura popular, y forma parte de la imagen que transmiten los italianos al mundo.
Ir a tomar un espresso es casi un ritual. Y ese ritual se debe llevar a cabo en un bar. Vale que las máquinas de Nespresso y otras máquinas de espresso harán buen café, pero para tomarse un café de verdad hay que ir a un bar. El espresso se sirve en una taza pequeña y caliente. Está caliente porque se suelen tener encima de la máquina, entonces la tacita se calienta. Este calor, además ayuda a conservar un poquito más el calor del café, por lo que el aroma persiste un poco más (sí, un comentario sibarita, ¿y qué?). Una vez servido el café, no más de dos de alto (corto y concentrado), con una ligera capa de espuma cremosa, hay quien le echa azúcar (siempre se encuentra azúcar blanco y de caña), pero la mezcla de café Arábiga y Robusta da un sabor amargo pero suave que permite beberlo también sin azúcar. También, en la barra junto al azúcar, se encuentra una pequeña jarrita con leche y otra con miel. Por fin, se consume, muy caliente, en uno o dos sorbos. Los sentidos se despiertan al unísono por el sabor, el aroma y el calor. El gusto persiste hasta que nos tomemos (o no) el pequeño vasito de agua con gas, habitual en la mayoría de los bares, que nos ha servido el camarero/a junto al café.
También el cappuccino merece un comentario. Servido en taza ancha, es un café con leche corto con un gran “sombrero” de espuma densa, vertida con precisión sobre la taza. La espuma es muy densa, por lo que si echas azúcar encima, suele tardar en llegar hasta abajo. A veces da pena meter la cuchara en la espuma… Casi siempre puedes espolvorear cacao sobre la espuma, lo que le da un toque muy rico y aromático. Al final hay que removerlo un poco, pero poco, para no romper toda la espuma. La espuma provoca una sensación muy agradable en la boca, aumenta el sabor del conjunto.
Hay otros cafés, claro, como el espresso macchiato (un espresso cortado con leche caliente) o el marocchino (un pequeño cappuccino con chocolate liquido sobre la espuma), más todas las variantes posibles de más/menos café, leche caliente con un poco de caffé (latte macchiato), café con leche 50-50 (caffé latte), etc. También van ganando su público bebidas a base de gingsen y bebidas de cereales tipo Eko.
A la hora de tomar café en casa, tenemos la perenne máquina moka, la cafetera de aluminio de toda la vida. De fabricación y diseño italiano, permite hacer el café del desayuno, para quien lo tome. Las más famosas y reputadas son las de la marca Bialetti. También existen máquinas para hacer espresso y cappuccino en casa. Hay muchas marcas, claro. Las de mejor calidad quizá sean las Saeco. También existen unas máquinas de espresso para casa que solo he visto venderlas en ferreterías, pero mis referencias me indican que con ellas se puede hacer un café exquisito. No tienen la típica forma de máquina de espresso “cuadrada”, sino que tienen un mango largo con el que se prensa el café…
La máquina es importante, pero también lo es la materia prima. Existen multitud de marcas comerciales de café en los supermercados. Las más importantes son Lavazza, Segafredo, Illy y Kimbo. El que más me gusta a mí es el Lavazza. Todas las marcas tienen varios productos, diferentes mezclas, claro, pero comparando con las marcas españolas se notan diferencias: el tueste es diferente y hace que el sabor sea menos áspero y más aromático que la media de los cafés que se venden en España. Hablamos siempre de cafés normales, comparando la gama media. El café italiano “de todos los días” es de calidad superior.
En Italia aprecian tanto el café que hay muchísima gente que, antes de volar, cuando están en un aeropuerto y van al extranjero, se toman un último café antes de llegar a otras tierras donde el café es solo “agua manchada”. Algo de eso se me habrá pegado, porque cada vez que vuelvo a casa me traigo un paquetito…














Espectacular post. Guardado en mis favoritos sin lugar a dudas.
Buen blog! Felicidades
Mira que no me gusta nada el café, pero viendolo asi hasta apetece tomar uno.
Saludos!
Molto buona descrizione di caffè italiano
Mi piace molto il tuo blog. Congratulazioni
Se puede decir algo más del café? Bravo!
Hola
Soy profesor de español en una escuela técnica de restauración en Francia. Quisiera saber si puedo hacer uso de las fotografias de tazas de café de su sitio internet http://culipardos.es para la elaboración de material pedagógico. Muchas Gracias.
Cordialmente,
José Manuel Aguirre Ruiz