La ciudad en la que vivo, Génova
Publicado el: 8 Noviembre 2009 por Enrique | Lugares
Mi aportación a este blog se centrará, sobre todo, en la visión que tiene este culipardo del pais en el que vive: Italia. En el tiempo que llevo aquí he ido acumulando mucho conocimiento sobre este país de contrastes. Comentaré aspectos de la vida cotidiana, así como monográficos sobre algunos temas concretos: gastronomía, transporte, fútbol y, con permiso de sociólogos y especialistas, de la sociedad italiana (siempre desde mi punto de vista).
Para empezar, qué mejor que haciéndolo hablando de la ciudad en la que vivo: Génova.
La capital de la región Liguria se encuentra en la costa noroeste italiana, en un enclave estratégico del Mediterráneo norte. Buscadlo en Google Maps.

Esta ciudad de pasado glorioso y presente bullicioso posee un alma marinera que rebosa por todos lados. De hecho, el puerto de Génova es el más importante de Italia y uno de los más importantes de todo el Mediterráneo. Este gran puerto influye en toda la ciudad, ya que ella se ha desarrollado entorno al Porto Antico (Puerto Antiguo). La presencia del puerto también ha dotado al genovés de un carácter propio: desconfiado, pero a la vez abierto a la diferencia.
Los genoveses en el pasado obtuvieron una reputada fama como comerciantes, lo cual reportó a la ciudad gran cantidad de riquezas (hasta tal punto que Felipe II pidió créditos a los banqueros genoveses). Quizá por esto los genoveses tengan fama de tacaños, aunque a mi no me lo ha parecido en absoluto.
Otra cosa que llama la atención de esta ciudad es la disposición de la ciudad.
Ayer y hoy se han tenido que crear soluciones imaginativas a la falta de espacio, ya que la ciudad está enclavada a los pies de los Apeninos, cadena montañosa que atraviesa todo el país de noroeste a sureste. Por este motivo, la ciudad ha crecido a lo largo de la costa en un espacio relativamente “estrecho”, por lo que desde el siglo XVI son normales las casas altas, con varios pisos. Una curiosidad: debido a estas limitaciones de espacio, la arquitectura genovesa (y sus arquitectos) destaca por la capacidad para aprovechar todo el espacio posible, ya sea para interiores o exteriores. El mejor ejemplo de esta arquitectura de edificios altos se puede apreciar en su totalidad paseando por el Centro Storico recorriendo “i vicoli” (callejuelas o callejones).
El resultado es un barrio con un sabor distinto y sugestivo. Habrá un post dedicado en exclusiva a los vicoli. Sólo decir que desde 2004 el centro histórico de Génova es considerado Patrimonio de la Humanidad.
Una de las cosas que me gustan de Génova es las varias ciudades que hay dentro de la misma ciudad. No tiene nada que ver el centro histórico con la calle comercial por excelencia, via XX Settembre. Una calle flanqueada por edificios nobles y en la que se encuentran la mayoría de las tiendas más conocidas. Es un mundo bullicioso y moderno que contrasta con la tranquilidad y el multiculturalismo del centro histórico.

Pero quizá la parte que más me gusta de la ciudad es Nervi. Nervi era un pueblo separado de Génova que hoy es otro barrio más. En esta pedanía se encuentra un parque maravilloso: consiste en tres jardines de tres villas nobles unidos entre sí y contenidos, como un cinturón, por el paseo Anita Garibaldi, un paseo marítimo literalmente ”colgado” sobre los escollos bañados por el Mediterráneo. Desde este paseo se contempla el mar en su inmensidad y parte de la costa de Levante (dirección sur hacia Toscana). Es un precioso paseo de unos 3 kilómetros, y en uno de los extremos se encuentra el Porticciolo di Nervi (puertecito de Nervi), un coqueto y pequeño puerto de barcas de recreo y de pesca.
Las características casas de color salmón y contraventanas verdes inspiran un aire muy italiano, que se complementa de maravilla con los fantásticos helados de la heladería que se encuentra allí, “puro gelato italiano”.
En Génova, el nivel de vida es alto. Aunque es más bonito, sigue siendo el norte de Italia, y esta es una zona muy desarrollada de Europa. Para poner un ejemplo, lo equiparo con el coste de la vida en San Sebastián, es decir, un poco más barato que Madrid. Sobre todo, se nota en los alquileres y en el supermercado. El precio de la comida se nota que es mayor que en Ciudad Real o que en el sur de Italia.
A la hora de salir a tomar algo, si se consigue evitar comer kebap (hay muchísimos y están muy ricos) tenemos a nuestra disposición muchas pizzerias, hosterías, tratorías, restaurantes y focaccerias. Sí, porque la joya gastronómica de Genova es la focaccia de queso: una fina masa a medio camino entre el hojaldre y la masa de pizza fina rellena de un queso blanco untable: stracchino (se pronuncia “estraquino”). De aquí también procede el famoso pesto verde, famoso en todo el mundo.
El resto de la cocina tradicional lígure se basa en los pescados y en las legumbres, sobre todo los garbanzos. De hecho, otro plato típico es la farinata: una torta aceitosa de harina de garbanzos horneada. Pero retomemos el tema: como en España, no se sale en ningún sitio, pero Génova al menos ofrece una serie de bares en los que es muy agradable ir a tomar una birra (cerveza, aunque esto ya lo sabeis todos y todas
) o un cocktail de aperitivo (desde Martini rosso solo a combinados increíbles de Cointreau con vodka) y disfrutar de picoteo gratis. En algunos sitios hay incluso buffet libre (más que recomendable). En verano, la oferta se duplica porque todos los locales sacan o improvisan una terraza.

En Génova hay mucha vida cultural: es la ciudad italiana que tiene más teatros por habitante en Italia. Se puede encontrar desde ópera a teatro experimental. Hay también varias galerías de arte, se organizan gran cantidad de exposiciones y conferencias abiertas al público, y también existen varias salas de cine donde se proyecta cine comercial y menos comercial.
Aunque la sociedad italiana es, en su mayoría, tradicional y un poco conservadora, en Génova se respira una mayor apertura mental, o por lo menos, lo intenta. Aquí se celebró el día nacional del Orgullo Gay, un tema todavía polémico en Italia, y también existe bastante integración de la comunidad inmigrante (con sus más y sus menos).
Para ir acabando este primer esbozo de la ciudad que ahora me acoge, mencionaré que aquí compiten dos equipos de la Serie A del campeonato italiano de fútbol. De aquí son el Genoa y la Sampdoria. Ambos juegan el en estadio municipal de Marassi, y este año el Genoa juega la Europa League. También hablaré un día exclusivamente del “calcio”.
Información útil: a Génova se puede llegar en avión directamente desde Madrid con Iberia (aunque cuesta un poco), o en plan mochilero vía Londres con Ryanair. Otra forma más sensata de llegar es vía Milán o Pisa (gran aeropuerto Ryanair) y después coger un tren. Otro modo más aventurero es llegar directamente en barco saliendo desde Barcelona, o echando paciencia y precaución en coche recorriendo todo el arco mediterráneo atravesando Valencia, Cataluña y Francia.
Por si no se ha notado todavía, Génova me gusta mucho.













Vaya pedazo post te has currado
Ganas de ir a Génova aumentando…
Genial post Enrique!!
creo que esto va a adelantar el viaje…asi que vete preparándome un huequito en el sofá
Que buena descripción de Génova. Yo estuve viviendo un año y me encantó. Que buenos recuerdos.