“la razón de la sin razón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaequece, que con razón me quejo de tus gilipolleces….”
Alonso Quijano, adaptado
Puede que se dejase llevar.
Andaba ya mosqueado,
arado de tanta palabra de circunstancia,
ajado y sin plomo,
con asco indómito,
supuraba de cansacio,
consciente que no era la primera que vez llovía,
y que , probablemente, le sorprendió el escanpar,;
Con todo , reía
de esa forma que la ironía destila las gotas,
que por no correr, vuelan en carcajadas,
pero aún así se mascaba en la razón de su sinrazón:
Cambio de tercio y a otra cosa Cagancha,
que aunque el tiempo no sepas torear,
lo seguirás mendigando.
Como ves te he encontrado.
Me gusta, adelante y sin prisas.
Por cierto, cuida la ortografía.