Los sindicatos CCOO, UGT, la Intersindical o el partido político Izquierda Unida concentraron en la tarde de ayer a unas 150 personas (según la Policía Local) a las puertas de la Subdelegación del Gobierno de Ciudad Real para mostrar su rechazo a la reforma constitucional que pactaron los partidos mayoritarios, PP y PSOE, con el fin de recoger en la norma suprema el principio de estabilidad presupuestaria.
El secretario general de UGT en Ciudad Real, Juan Jiménez, explicó que con la concentración desean mostrar la «más enérgica repulsa» a la modificación del artículo 135 de la Constitución.
La reforma no va a valer para aquello que nos están contando que puede valer: no va a parar a los mercado. Es un petardo en la línea de flotación de cara al futuro del Estado de Bienestar Social.
Del mismo modo, Jiménez expresó su rechazo a la modificación puesto que considera que «en cualquier modificación tiene que haber un debate público» y ser conocido por la sociedad.
Por su parte, el secretario general de CCOO en la provincia, Felipe Pérez, explicó que le llama la atención que dos partidos políticos que durante cuatro años «han estado a la greña justo cuando nos ha estado cayendo lo peor de la crisis» y que «vengan ahora en el mes de agosto, con nocturnidad y alevosía, a hurtarle a la ciudadanía el debate público que puede jugarse para toda España los equilibrios o desequilibrios de los bienestares sociales de las distintas entidades, sean autonómicas o del Estado» y que lo hagan -dijo- «dando un golpe de mano en los últimos días del mes».