Italia posee un gran imaginario gráfico: desde el Coliseo a los tipos bien peinados con gafas de sol y un Martini, pasando por un buen cappuccino o una humeante pizza recién sacada del horno. Pero si hablamos de verdaderas imágenes que sean embajadoras del país transalpino (para los españoles, ‘transalpino’ es Italia, pero para los italianos es Francia), los verdaderos iconos del “made in Italy” son la moda y Ferrari. Como la moda me interesa más bien poco, voy a hablar de Ferrari, y más concretamente de mi visita a la Galleria Ferrari.

El museo Ferrari se encuentra en Maranello, pequeño pueblo en el corazón del campo modenés (centro norte de la bota) rodeado de campos donde se produce el Lambrusco. Este pueblo es el lugar de peregrinación para todos los aficionados del equipo de Fórmula 1 con más seguidores del planeta, además de ser la sede de la factoría. Justo pegado a Maranello se encuentra Fiorano, otro pequeño pueblo en donde se encuentra en circuito privado donde se prueban los vehículos que salen de la fábrica y donde se organizan carreras, ya sea para competiciones internacionales o para encuentros privados de los propietarios de estas máquinas.
En todo el pueblo se respira Ferrari: hay banderas con el “cavallino” por todas partes, y es muy posible que circulando por el pueblo oigamos un estruendo de un motor arrancando o acelerando. Sí, es un Ferrari. Ya que la afluencia de turistas también es una buena fuente de ingresos para el pueblo: hay algunas tiendas que poseen un Ferrari y te “dejan” conducirlo un rato: la tarifa que me ofrecieron fue 60€ por 10 minutos de conducción de una Ferrari 355 Spider. Aunque me lo pensé, decliné la oferta, pero no quita que vuelva y esta vez diga que sí. Es muy muy tentador, al menos para mí. Uno no tiene la ocasión ni siquiera de ver uno habitualmente, así la idea de poder conducir uno por la calle y después ir a un tramo despejado sin límite de velocidad (en el circuito) es realmente tentadora.
Pero en esta ocasión dediqué parte de esos 60€ a pagar la entrada: 13€ (con carné de estudiante 11€). Lo primero que encuentras al entrar al edificio es la tienda oficial: todo muy bonito pero también caro (camisetas, gorras, réplicas en miniatura, gafas de sol, ropa de niños, hasta una tabla de surf). El personal del museo, todos jóvenes, va vestido con polos blancos y rojos, y lucen la publicidad del equipo de Fórmula 1. Antes de entrar a las salas, nos encontramos con la cafetería y con dos simuladores de Fórmula 1. Por desgracia estaban apagados, pero si hubieran estado encendidos no se si habría pagado 5€ por jugar un rato… Eso sí, la pantalla está justo encima del volante de una réplica 1:1 de un fórmula 1. Así que todo el mundo se mete dentro, como podéis apreciar.
Por fin nos encontramos dentro: la parte de abajo está dedicada a los coches de competición que han sido campeones. No están todo, pero sí los más representativos. De hecho, el primer vehículo que se encuentra uno delante es el F2008, el coche con el que Kimi Raikkönen ganó el campeonato del mundo de pilotos en la última carrera de 2008 (Interlagos, Brasil).
A la derecha se encuentran los vehículos más modernos, entre ellos destaco varios de los monoplazas conducidos por Michael Schumacher y Rubens Barrichello en la primera década del siglo XXI. También allí se encuentran los modelos míticos de finales de los 80: Alain Prost, Jean Alessi… También en esa parte de la sala inferior del museo se encuentra una reproducción del box del equipo en un Gran Premio y también la del puesto de control de carrera, ese tejadillo con un montón de pantallas donde aparecen todos los tiempos de carrera y la retransmisión televisiva. Todas las salas están complementadas por varios de los motores ganadores. Auténticas joyas de la ingeniería expuestas para satisfacción y admiración del que pueda admirarse, por ejemplo la estudiante de ingeniería de motores con la que fui a la Galleria, quién intentó (con cierto éxito) explicarme cómo funcionan aquellos inventos.
Por último, en esa sala se encuentran expuestos varios de los trofeos que Schumi ha ganado durante su carrera (debe tener tantos en casa que puede regalarlos al museo Ferrari).
En el pasillito que une la otra sala de la parte inferior hay una colección de coches Ferrari en miniatura, una colección que durante 50 años ha ido completando uno de los mayores tifosi de Ferrari. Y al otro lado hay dos carteles de esos que se emplean en los circuitos para dar indicaciones a los pilotos mientras pasan al lado de boxes: en ellos se lee “Scuderia Ferrari 2010. Fernando Alonso – Felipe Massa. La visita la hice la primera semana de febrero, se dieron prisa en actualizarlo.
En la segunda sala encontramos algunos de los modelos clásicos de competición: desde los monoplazas conducidos por Gilles Villeneuve hasta los primeros modelos de los años 50: preciosos. Esos coches que veíamos en fotos o en videos antiguos con el morro en forma de elipse, balas alargadas conducidas por un piloto con gafas de aviador, esos están allí.
Antes de las escaleras para subir a la parte superior del museo encontramos una reproducción del despazo que Enzo Ferrari tenía en Modena.
Empezamos a subir y llegamos a los coches “de calle”. En una amplia sala, a modo de showroom presidida por el Cavallino rampante y por un imponente 430 Scuderia encontramos una primera selección de modelos míticos: desde los míticos GTO de finales de los 70 hasta un 355 Maranello, pasando por otros de los F1 campeones de Schumi.
Y en la sala de arriba llega “lo bueno”: una colección de coches soñada por todo amante del motor que se precie. Lo mejor de lo mejor de Ferrari: F50, F40, Enzo Ferrari, Testarrossa, California… todos están allí. Es una gozada poder contemplar semejantes máquinas, impolutas en su rojo Ferrari, emanando clase y fascinación. Volví a sentirme un niño cuando ví el F40, uno de mis coches favoritos de siempre. Los habrán hecho mejores, más bonitos y más ecológicos, incluso, pero entre ese coche y yo hay algo. Magnetismo.
También el Testarrossa, otro mito allí “aparcado” estaba allí esperando a hacerse la foto conmigo. He de reconocer que el Enzo Ferrari también en otra joya de la tecnología. La verdad es que es una mezcla entre coche, monoplaza de F1 y un caza de guerra, parece que en cualquier momento va a despegar. Espectacular.
En la última sala del museo nos encontramos con la última joya del museo: un FXX con la decoración de las 24 horas de Le Mans. Este vehículo, a parte de ser bonito de por sí, es especial porque solo se fabricaron 3: uno es el que está en el museo, otro lo posee Michael Schumacher como regalo de la Scuderia y otro no se quien lo posee. Este coche es la versión de carrera del Enzo, y es una brutalidad de coche.
Y aquí cocluye la visita. Aunque en superficie no es mucho, han pasado dos horas y media viendo joyas de la automoción como si nada. La idea de poder conducir uno un ratillo sigue ahí, pero recapacitando decido que es mejor conducir el viejo Fiat Punto con el que hemos venido a Maranello. Nos vamos de allí escuchando un motor de uno de los Ferrari que circulan por el pueblo.
Son artículos de lujo, inalcanzables, contaminantes también, pero reconozco que generan una sensación de belleza que pocos productos manufacturados consiguen. Esos coches son más que coches.
Con este artículo, definitivamente tengo que volver…me lo has puesto fácil.
Ya voy reservando esos 60€
me gusta. es unos de mis sueños,el poder ver esas maquinas tan impresionantes me ponen los pelos de punta. me gustaria saber donde se encuentra el museo y como se puede visitar el museo.. el año que viene queria visitarlo en mi viaje de novios.gracias.
Hola mario: el museo se encuentra en Maranello, cerca de Módena y Bolonia, en Italia. Si quieres visitarlo, no tienes más que acercarte al pueblo y pagar la entrada.
estupendo reportaje, hay algun dia que este cerrado el museo? es que no vaya ha ser que cierre el lunes por ejemplo y estes alli, por programar el viaje,me contestas al email ok, gracias, mi idea es esta ruta zaragoza-bergamo-modena-maranello-milan -bergamo-zaragoza
Hola!!me encanta el reportaje. He leido que Jesús ya ha ido al museo, me gustaria saber si alguien sabe cuanto cuesta la entrada o si alguien ya ha ido lugares donde ospedarse y todas esas cosas, ya que me gustaria ir, Un saludoo!!